Las Hipotecas multidivisa son productos que se han comercializado creando la apariencia de que con ellos se podría acceder a créditos más altos teniendo en cuenta que los intereses a pagar resultarían mucho más económicos al tomar como referencia divisas con valor inferior al del euro, como el en o el franco suizo.

Sin embargo, el Tribunal Supremo en su Sentencia de 30 de junio de 2015, ha descrito las hipotecas multidivisas como “préstamos con garantía hipotecaria, a interés variable, en el que la moneda en la que se referencia la entrega del capital y las cuotas periódicas de amortización es una divisa, entre varias posibles, a elección del prestatario, y en el que el índice de referencia sobre el que se aplica el diferencial para determinar el tipo de interés aplicable en cada período suele ser distinto del Euribor, en concreto suele ser el Libor (London Interbank Offered Rate, esto es, tasa de interés interbancaria del mercado de Londres)”.

Se trata de productos muy complejos, cuyo riesgo excede al de los préstamos hipotecarios a interés variable solicitados en euros ya que al riesgo de la variación del tipo de interés, se le suma el riesgo de la fluctuación de la moneda. Por ello, este tipo de productos requieren que los clientes que los contratan tengan unos conocimientos financieros que les permitan comprenderlo y poder llegar a beneficiarse del mismo.

Normalmente, los bancos en este tipo de hipotecas han utilizado como divisas el yen o el franco suizo, ofreciéndolas en un momento en que la evolución de la moneda no parecía muy favorable para aquellos que contrataban este tipo de productos ya que, teniendo en cuenta que en el período 2.000 – 2.008 el euro se había apreciado frente al franco suizo o el yen, previsiblemente, tras ese período de caída de ambas divisas, debía esperarse su inminente subida.

En el momento en que se contrataban estas hipotecas, el valor de ambas divisas era inferior al del euro. Sin embargo, con la más que previsible depreciación del euro, quienes contrataron estas hipotecas se han visto perjudicados por el aumento, tanto de los intereses como del capital pendiente de devolver al banco.

Casualmente, la mayoría de los contratantes de estos productos, clientes minoristas, carecían, no sólo de formación financiera, sino también de experiencia en este tipo de productos, sin que el Banco supliera este déficit de información exponiendo, DE FORMA TRANSPARENTE, el funcionamiento del mecanismo de conversión al que se refiere la cláusula multidivisa o multimoneda, así como los diferentes escenarios en que se podrían encontrar durante la vigencia del mismo.

Esto hace que nos encontremos ante una cláusula nula por abusiva, lo que hace que podamos exigir al banco la inmediata aplicación del Euribor como índice de referencia y no el LIBOR, la conversión del préstamo a euro, así como la devolución de las cantidades abonadas indebidamente en aplicación de la cláusula multidivisa.

A nuestro favor, contamos con numerosos pronunciamientos judiciales, tales como: Sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona de 27-11-15, Sentencias del Tribunal Supremo de fechas 30/06/2015 y 23/12/2015, Sentencia del TJUE de 30 de mayo de 2013, Sentencia del TJUE de 30 de abril de 2014, Sentencia del Juzgado de lo Mercantil nº 4 de Barcelona o Auto del Juzgado de Primera Instancia nº 84 de Madrid.

Aitana González García.

Abogada.